viernes, 16 de octubre de 2009

EL CONVOY DE LOS 927 (DOCUMENTAL)











El 27 de enero de 1945 fue liberado Auschwitz, en Polonia, donde fueron asesinadas más de un millón de personas; el 5 de mayo, Mauthausen, en Austria. Este último campo, donde la barbarie nazi dio muerte a casi 150.000 inocentes, es el eje central de "El convoy de los 927". Unos meses después de acabar la Guerra Civil española, el 24 de agosto de 1940, un tren con 927 refugiados españoles -muchos de ellos catalanes- salía de la estación de Angulema, en la región francesa de la Charente. Las tropas alemanas de Hitler acababan de dividir Francia en dos, y los refugiados creían que los llevaban a la zona no ocupada. Pero pronto se dieron cuenta de que iban hacia el Norte. Cuatro días más tarde llegaron al pueblo de Mauthausen, en la anexionada Austria. No les sonaba de nada el nombre de un campo de concentración que llegaría a convertirse en uno de los símbolos del holocausto y el exterminio. Una vez que el convoy llegó a Mauthausen, se produjo una dramática separación: los soldados alemanes obligaron a apearse a los varones mayores de 13 años, no les importaba si eran ancianos o niños. Comenzaba la tragedia. Cuatrocientas setenta personas quedaron recluidas en el campo de Mauthausen, de éstas 409 murieron. Documentos TV revive esta dramática historia que ha quedado velada bajo el olvido y el silencio generalizado que envuelven a las víctimas del franquismo. Los pocos que se salvaron no pudieron volver a la España de Franco o lo tuvieron que hacer en silencio. "El convoy de los 927" recoge el testimonio de una treintena de supervivientes, tanto de los que acabaron en Mauthausen como los que regresaron a España, así como de refugiados que no llegaron a subir al tren en Angulema. Félix Quesada, uno de los supervivientes declara compungido: "Al llegar a Mauthausen, Frank Ziereis, el director del campo, nos dijo a todos los que estábamos allí que no saldríamos por la puerta, que saldríamos por la chimenea del crematorio". Los españoles deportados desde Angulema fueron los primeros en llegar al campo de concentración. De hecho, podría decirse que ellos lo construyeron. También fueron los primeros en sufrir las consecuencias de la ira de los nazis, en un momento en que ni los judíos ni los rusos habían llegado todavía para ser objeto de su locura exterminadora. Este convoy fue el primer tren de deportados de toda Europa occidental, cargado con familias enteras con destino a un campo de exterminio nazi. Población civil, refugiados en estado puro, que serían considerados "apátridas" cuando Ramón Serrano Súñer, el ministro de Exteriores de Franco, decidió desentenderse de ellos. Los documentos encontrados prueban que las autoridades nazis preguntaron a sus homólogos españoles qué debían de hacer con los "dos mil rojos españoles de Angulema". El Gobierno de Franco nunca se molestó en ocuparse de este asunto y ni siquiera contestó. Para la realización de este documental - rodado en Francia, Austria y España- los autores han consultado y utilizado fondos documentales de 21 archivos españoles, europeos y norteamericanos