domingo, 30 de agosto de 2009

Espartaco: un esclavo romano contra el franquismo

Howard Fast es el autor de Espartaco, una novela que nació durante los tres meses que su autor estuvo encarcelado en Estados Unidos, porque fue uno de los encausados por esa inquisición moderna que en los USA se llamó la caza de brujas.


Todo empezó cuando miles de hombres y mujeres que habían luchado contra el fascismo español, por la libertad, cruzaron la frontera a Francia huyendo de las tropas franquistas. Un grupo de progresistas norteamericanos compraron un hospital en Toulouse, para atender a esos republicanos que cruzaban los pirineos huyendo de las tropas franquistas. La atención la prestaban los cuáqueros, que tenían buen personal sanitario. La financiación de ese hospital se canalizaba a través del Comité de Ayuda a los Refugiados Antifascistas, del que formaban parte numerosas personalidades, muchas de ellas vinculadas al mundo del cine hollywoodiense.
En 1950 la comisión impulsada por el senador Joseph MCCarthy solicitó a Howard Fast que facilitara la lista de las personas que habían contribuido a la financiación del hospital, pero el actor y guionista se negó a entregar esa información, por lo que fue juzgado, condenado por desacato y, como consecuencia de su lealtad, encarcelado durante tres meses.
En esas semanas de prisión nació en su cabeza la historia de Espartaco, como un símbolo en el que trataba de representar a los pueblos que como el español, luchaban en pleno siglo veinte contra la moderna esclavitud. La empezó a escribir entre rejas y tras terminarla ninguna editorial norteamericana se atrevió a publicarla. Así que Fast autoeditó el libro con sus ahorros familiares y la ayuda de algunos compañeros. Creó una editorial y lo sacó a la calle. Sorprendentemente en la primera edición vendió más de 40.000 ejemplares y luego, en ediciones de bolsillo, se vendieron millones. Poco unos años después Kirk Douglas consguió que se convirtiera en película la historia de aquel liberador de esclavos. Se estrenó amputada por la censura pero su éxito la convirtió rápidamente en un clásico del cine mundial.
Su compromiso con la causa de los republicanos y las republicanas que lucharon contra el dictador Francisco Franco lo convirtió en preso político en unos años dominados por la intolerancia anticomunista. Sirva este retazo para rescatar un poco de esa historia y convertirla en memoria.